Publicado el ago. 2025
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Como Rector de la Universidad de Abu Dhabi (ADU), he pasado gran parte de mi carrera reflexionando sobre el papel cambiante de la enseñanza superior, no sólo como vía para el éxito individual, sino como fuerza para la transformación de la sociedad. En la región del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), donde las visiones nacionales son audaces y el cambio se produce a una velocidad vertiginosa, las universidades ocupan una posición privilegiada para liderar esa transformación. Ya no nos conformamos con seguir las mejores prácticas; ahora estamos ayudando a darles forma.
En todo el CCG, los gobiernos sitúan cada vez más la educación como piedra angular de sus estrategias de diversificación económica. Desde la Visión 2030 de Arabia Saudí hasta la Visión Nacional 2030 de Qatar, la región está alineando la educación superior con la innovación, el desarrollo del capital humano y la competitividad global. En este contexto común, las universidades van más allá de los modelos tradicionales y adoptan la transformación digital, las asociaciones con el sector privado y nuevas formas de acreditación.
A lo largo de la última década, he tenido el honor de observar -y
participar en- una extraordinaria evolución de la forma en que
concebimos la educación superior en la región. Desde la creciente
influencia de la inteligencia artificial y el aprendizaje digital hasta
las aspiraciones de los estudiantes de la Generación Z, que están tan
conectados globalmente como arraigados localmente, el terreno ha
cambiado. Y seguirá haciéndolo.
Alinear la ambición con la estrategia: Un imperativo regional
La transformación de la enseñanza superior en el CCG no se está produciendo de forma aislada. Forma parte de un reajuste mucho más amplio, a medida que nuestras naciones avanzan audazmente hacia economías post-petróleo y basadas en el conocimiento. En los EAU, iniciativas como UAECentennial 2071 articulan una visión a largo plazo para el desarrollo nacional, que sitúa el capital humano, la innovación y la educación en el centro mismo.
Pero esta visión se repite en toda la región. Los nuevos parques científicos de Arabia Saudí y Qatar, los campus de las principales universidades de los EAU y la creciente atención prestada a los ecosistemas empresariales son signos distintivos de este cambio común. Instituciones de Kuwait a Bahréin están invirtiendo en infraestructuras digitales, programas de mejora de las cualificaciones e investigación aplicada, todo ello con el objetivo de formar graduados preparados para un mundo globalizado y en rápida evolución.
En la ADU, nuestras prioridades estratégicas están con estos objetivos
nacionales y regionales. Estamos orgullosos de ser una de las
instituciones líderes de los EAU, no sólo en términos de clasificaciones
y resultados de investigación, sino también en nuestra contribución al
bien de la sociedad en general. Nos consideramos no sólo una
universidad, sino un socio en el futuro de la nación y de la región.
Mayor reconocimiento: No sólo clasificación, sino relevancia
En los últimos años, la ADU ha recibido un creciente reconocimiento internacional. En el Times Higher Education World University Rankings de 2025, ocupamos el puesto 191 a nivel mundial, y nuestros programas de Economía y Empresa se situaron en el puesto 62 del mundo. Hemos logrado una posición destacada en la clasificación QS, incluido un puesto entre las 200 mejores universidades del mundo para nuestro MBA, y hemos debutado en la clasificación mundial de Shanghai de asignaturas académicas de Derecho y Gestión.
Estos hitos reflejan un ascenso más amplio de las instituciones del Golfo en la escena mundial. La Universidad Rey Abdulaziz de Arabia Saudí, la Universidad de Qatar y la Universidad de Kuwait también han escalado posiciones en las clasificaciones internacionales. En la clasificación THE Arab Region, las universidades del Golfo dominan sistemáticamente los 20 primeros puestos. Estos éxitos ilustran una ambición regional más amplia: no limitarse a modernizar la educación, sino liderar mundialmente determinadas áreas de excelencia académica.
Cuando recibimos el premio al Equipo de Liderazgo y Gestión del Año en
los THE Awards Arab World 2024, no fue simplemente un momento de orgullo
para nuestro equipo. Más aún, fue un reflejo del duro trabajo de nuestro
profesorado, personal y estudiantes, y una validación del éxito de
nuestra cultura institucional de innovación y responsabilidad.
Preparar a los estudiantes para el mundo real y lo desconocido
Nos encontramos en medio de un cambio excepcionalmente profundo de lo que significa estar "preparado" para el mundo laboral. Hoy en día, los empleadores buscan mucho más que cualificaciones técnicas; más bien, quieren graduados que sean emocionalmente inteligentes, éticamente fundamentados y equipados para trabajar en equipos diversos y multidisciplinares. En ADU hemos asumido esta realidad sin reservas.
Este interés por la empleabilidad y la "preparación para el futuro" de los titulados se comparte en todo el CCG. En Arabia Saudí y los EAU, los organismos nacionales de acreditación evalúan ahora el rendimiento de las universidades en función de los resultados obtenidos por los titulados, las asociaciones con la industria y el desarrollo de competencias en el mundo real. La Comisión para la Acreditación Académica (CAA) de los EAU, por ejemplo, utiliza un marco de seis pilares que incluye la empleabilidad, la colaboración con la industria y el impacto de la investigación impacto.
A menudo les digo a nuestros estudiantes que hoy en día la inteligencia es plural, no singular. Ya no se trata sólo del cociente intelectual. Se trata de inteligencia digital, fluidez cultural, conciencia emocional y juicio ético. Nuestro marco de atributos para graduados se basa en esta idea, ayudando a los estudiantes a desarrollar la amplitud de competencias que necesitarán para tener éxito, no sólo en su primer empleo, sino a lo largo de toda su vida.
Hemos invertido significativamente en el aprendizaje basado en proyectos, la educación experimental y las asociaciones industriales para garantizar que nuestros estudiantes se involucren en problemas del mundo real. Nuestro Programa de Compromiso con la Industria conecta a los estudiantes con más de 2.000 socios, mientras que nuestro Programa de Compromiso Global nos vincula con más de 5.000 colaboradores académicos de todo el mundo. No se trata sólo de cifras: son vías de acceso a nuevas ideas, intercambios culturales y oportunidades profesionales significativas.
Un informe del McKinsey Global Institute predice que para 2030 la automatización podría provocar la pérdida de hasta 800 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, pero se crearán 950 millones de empleos nuevos. Por lo tanto, es crucial que los titulados universitarios desarrollen habilidades excepcionales más allá de sus áreas de especialización mediante la adopción de las diversas cualidades mencionadas anteriormente.
La tecnología como facilitadora, no como sustituta
La transformación digital de la educación superior ya no está en el horizonte, ya está aquí. Pero en ADU, hemos sido intencionales en asegurar que la tecnología mejore, en lugar de reemplazar, los elementos humanos del aprendizaje.
Esta es una prioridad compartida en todo el CCG. Muchas universidades están invirtiendo en tecnologías de campus inteligentes, plataformas de aprendizaje basadas en IA y análisis predictivos para mejorar la participación y el éxito de los estudiantes. En Qatar y Arabia Saudí, las universidades han puesto en marcha iniciativas nacionales de inteligencia artificial y alfabetización digital para dotar al profesorado y a los estudiantes de competencias de nueva generación.
Hemos desarrollado nuestra propia infraestructura de campus inteligente
que incorpora análisis predictivos, itinerarios de aprendizaje
personalizados y apoyo académico asistido por IA. También hemos
actualizado nuestro sistema de gestión del aprendizaje para ofrecer
contenidos digitales flexibles e interactivos que se adapten a las
necesidades y estilos de aprendizaje de los estudiantes.
Emprendimiento, innovación y futuro del trabajo
En consonancia con el impulso de los EAU para la diversificación económica, ADU está poniendo el espíritu empresarial y la innovación en el centro de nuestra estrategia. A través de nuestro Centro de Innovación, apoyamos a los estudiantes en el desarrollo y lanzamiento de sus propias empresas. Queremos que nuestros graduados se vean a sí mismos no sólo como demandantes de empleo, sino como creadores de puestos de trabajo.
Este planteamiento refleja una tendencia regional. Los países del CCG están creando ecosistemas empresariales nacionales, con viveros de empresas, concursos de startups y redes de apoyo a las PYME integradas ahora en el panorama educativo. Desde los programas Tamkeen de Bahréin hasta la Fundación MiSK de Arabia Saudí, las instituciones de enseñanza superior están llamadas a desempeñar un papel activo en la creación de empleo.
Estamos diseñando activamente programas que campos emergentes, desde la
ética de la tecnología verde. Se trata de ámbitos que no sólo son
importantes para el empleo, sino para la sociedad en general. Nuestros
institutos de investigación se centran igualmente en las prioridades
nacionales y regionales, con áreas temáticas en salud, sostenibilidad,
educación e innovación digital.
Una universidad global con una fuerte alma local
Uno de nuestros principios rectores en ADU es mantener una mentalidad global y un arraigo local. La internacionalización no es sólo una cuestión de campus o programas de intercambio. Se trata de crear una cultura universitaria en la que en la que se valoren las diversas perspectivas, se comprendan los retos globales y se respeten las realidades locales.
Estamos orgullosos de colaborar con universidades de todo el mundo,
pero estamos igualmente orgullosos de la forma en que integramos los
valores árabes e islámicos en nuestra vida universitaria. Este énfasis
en la identidad cultural y la relevancia tiene eco en nuestros homólogos
de todo el CCG, que también están trabajando para integrar el patrimonio
y la perspectiva global en sus entornos académicos.
Mirando al futuro: Modelar el futuro, no sólo sobrevivir a él
Al reflexionar sobre el futuro de la enseñanza superior en nuestra región, soy realista y profundamente optimista. Nos enfrentamos a retos complejos, desde el cambio climático hasta la automatización, pero creo que universidades como la nuestra -basadas en su misión y audaces en su estrategia- seguirán desempeñando un papel fundamental.
En la ADU no nos limitamos a responder al cambio. Ayudamos a darle forma. A través de nuestras asociaciones, pedagogía, investigación y participación de los estudiantes, pretendemos contribuir a un ecosistema de educación superior inclusivo, orientado al futuro y con impacto social.
Y aunque el viaje de la ADU continúa, forma parte de una historia más
amplia: un movimiento regional de universidades del Golfo que trabajan
juntas para redefinir lo que puede y debe ser la educación superior. Mi
mensaje a mis colegas educadores y líderes institucionales es sencillo:
este es nuestro momento. Aprovechémoslo no sólo para adaptarnos, sino
para imaginar, construir y liderar.